"El acto, el gesto, era el único instrumento de conquista del mundo y la primera fuente de la vida interior. Se incorpora lo concreto a lo sagrado, creyendo en la existencia de seres divinos; la afirmación valerosa de este deseo eterno del ser humano, de realizar aquí abajo la transmutación del ser humano en un ser divino, de alcanzar empíricamente la coincidencia entre lo profano y lo sagrado, entre el fragmento y el Todo, entre el esse y el non-esse, el tiempo y la eternidad."
"El
deseo de trascender la condición humana de ir más allá de nuestra
conciencia y personalidad ordinarias es un impulso profundamente
arraigado y tan antiguo como la autoconciencia de la humanidad.
Podemos percibirlo en la carga mágica de las pinturas rupestres o en
los enterramientos de la Edad de Piedra; en ambos casos se expresa el
deseo de conectar con una realidad mayor. Hallamos este deseo también
en las creencias y los rituales animistas del chamanismo arcaico,
hace unos 25.000 años en la Edad de Piedra; un arte secreto de
alterar la propia conciencia con el fin de penetrar en las esferas
extraordinarias de la realidad; su motivación no es una frívola
curiosidad, más bien esperar recuperar poder e información sociales
para el bienestar psicológico y físico de su comunidad.
El
auge de las ciudades-estado coincidió con el colapso de las
comunidades tribales asistidas por chamanes; este declive se entiende
mejor como un giro de la conciencia hace una autoconciencia mas
individualizada, asociada a la emergencia de la estructura mental de
la conciencia.
Los orígenes del yoga "un fósil viviente", se pierden en la antigüedad...

Textos de Mircea Eliade 'Técnicas de yoga" y Georg Feuerstein 'La tradición del yoga'